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Final Fantasy VII Remake – Revisión

enero 3, 2021

Volvemos con el repaso de Final Fantasy VII Remake.

Fue allá por 1997 cuando Square Soft publicó por primera vez el séptimo capítulo de Final Fantasy, logrando romper inmediatamente el corazón de los jugadores. Ahora, 23 años después, y con una gestación más convulsa que nunca, Final Fantasy VII Remake está finalmente disponible y lo hemos analizado a fondo.

UN REMAKE AL PASO DE LOS TIEMPOS

Ha pasado mucho tiempo así que, les digo fanáticos de toda la vida, no encontrarán el mismo título que entonces. Los cambios más importantes han sido, como debería ser, en el sector visual del título, con una reconstrucción en alta definición de la ciudad de Midgar y una caracterización detallada de los distintos personajes.

Sin embargo, la historia también ha sufrido cambios menores. Quieres la división en episodios de este remake, especialmente este capítulo inicial que resume los eventos en Midgar en las primeras 5 horas del juego original pero puedes estar seguro porque no encontrarás muchas adiciones para alargar la sopa.

El comienzo del juego es siempre el mismo: el mercenario Cloud Strife es contratado por el grupo de ecoterroristas conocido como Avalanche para atacar a la empresa energética Shinra, con sus reactores rodeando la ciudad de Midgar, acusada de drenar la energía vital del planeta, la energía mako. Cloud pronto se verá más involucrado de lo esperado y también tendrá que lidiar con una pesada sombra del pasado.

El foco de este remake se ha desplazado de forma decisiva a la narrativa, y el corte cinematográfico adoptado consigue sumergir por completo al jugador dentro de las escenas vividas, además de dar una mayor caracterización a los personajes, incluso a los de menor importancia como Biggs, Jessie y Wedge.
Abandonados entonces los rigurosos cánones del anticuado JRPG, nos encontramos ante un título muy cercano a la acción en tercera persona, como God of War solo por dar un ejemplo reciente.

SISTEMA DE JUEGO Y COMBATE

Final Fantasy VII Remake no es un mundo abierto, de hecho, con algunas pequeñas excepciones, hay muy poca libertad de acción para los jugadores. Solo en algunos de los 18 capítulos que componen este primer episodio, los jugadores podrán moverse libremente porque podrán dedicarse a completar las misiones secundarias, de lo contrario se encontrarán ante largos “pasillos” llenos de peleas y escenas de corte.

El sistema de combate abandona la naturaleza estática de las peleas por turnos para adoptar un estilo más de acción, con la mecánica de Active Time Battle regresando en forma de barras recargables con el tiempo o atacando o recibiendo daño usado para realizar hechizos y habilidades especiales de personajes individuales.

El título empuja al jugador a cambiar constantemente de un personaje a otro, adoptando las mejores estrategias para acabar con cualquier enemigo, desde los jefes más débiles hasta los más difíciles. Precisamente por eso, la inteligencia artificial de personajes inactivos no es la mejor.
Finalmente, el tiempo prácticamente se detiene cuando abres el menú de selección de ataques y habilidades. De esta manera, el jugador tiene más libertad para pensar en la secuencia de ataques a lanzar.

Los sujetos todavía están presentes y se utilizan para diferentes propósitos: desbloquear hechizos o bonificaciones de estadísticas, o dar indicaciones específicas a personajes inactivos. Hablando de temas, es necesario introducir el concepto de personalización. En Final Fantasy VII Remake las armas nunca quedan obsoletas, de hecho cada una de ellas garantiza distintas ventajas según el tipo de enfoque que se quiera adoptar. Por poner un pequeño ejemplo, existen espadas para Cloud que potencian los ataques físicos mientras que hay otras que favorecen los ataques mágicos y así sucesivamente.

Entonces, el hecho de que los materiales aplicados a las armas sean claramente visibles le da ese toque extra de clase.

Desafortunadamente en este fluido y gratificante sistema de combate, pierden su importancia los Esper, relegados a simples ayudas durante la pelea del jefe, probablemente para incrementar la naturaleza épica de estos enfrentamientos.

NUEVO ESTILO

Sobre el sector técnico de Final Fantasy VII Remake hay muy poco que decir: suntuoso desde todos los puntos de vista. La reconstrucción tridimensional de Midgar es un verdadero festín para los ojos, con sus múltiples facetas, desde las casas de los Suburbios hasta los suburbios de Slums, pasando por el Sector 6 del Mercado Amurallado.

Los modelos poligonales de los personajes también son sorprendentes. Cloud y sus compañeros están divinamente animados hasta el punto de que parecen actores reales en carne y hueso.

Todo puede parecer perfecto, pero todavía hay pequeñas imperfecciones que saltan a la vista, como algunas texturas de muy baja resolución que también se encuentran en los objetos de primer plano. Son pequeños detalles que no empañan la producción en su conjunto, sin embargo no pueden ser ignorados.

¿Qué pasa con el sonido entonces? La música del maestro Nobuo Uematsu ha sido muy bien reordenada y podremos escuchar grandes piezas como Cosmo Canyon, Costa del Sol y muchas otras en forma de discos para jukeboxes repartidos por Midgar. La banda sonora de Let the Battle Begin luego arrastra al jugador a las escenas más calientes con su ritmo rápido.

CONCLUSIONES

En resumen, Square-Enix ha logrado hacer un título durante más de 40 horas a partir del prólogo del juego original. Quizás no todos los fanáticos de toda la vida apreciarán los cambios introducidos en la mecánica del juego, pero ciertamente no se sentirán decepcionados por un sector técnico asombroso y un sector narrativo realmente atractivo.

La espera excesiva para el lanzamiento de Final Fantasy VII Remake no ha afectado tanto nuestro interés y, ahora que hemos tenido esta primera probada, estamos ansiosos por saber qué traerán los próximos episodios.